El cuerpo confunde cuidado con romance, y tiene sus razones. Muchas aprendimos el cariño mezclado con el deseo de otra persona, así que cuando alguien te toca bien, te mira con tiempo y no te pide nada a cambio, el sistema no encuentra otra carpeta donde guardarlo que la del amor.
Es información sobre lo que te faltó, no una señal sobre esa persona. Un espacio serio no flirtea con eso: no te escribe de noche, no convierte tu apertura en una historia de dos. Y vos tampoco tenés que avergonzarte. Se nombra, se deja pasar, se vuelve a tu vida.
